miércoles, 1 de julio de 2026

LOS CRÍMENES DE LA ESQUELA

 


ALEJANDRA DE SAN CRISTÓBAL

Leer una novela de Alejandra de San Cristóbal es un goce asegurado. Alejandra nos presenta unas novelas con intriga y misterio que atrapan al lector desde la primera página. “La clave de Agatha”, “La sombra de la Gioconda” o “La profecía de las seis puertas”, por poner algunos ejemplos, dan buena muestra de ello.

La trama de “Los crímenes de la esquela”, su última novela, es bien original. Diego, el protagonista ve una esquela en el periódico con su nombre, su imagen y la fecha de su muerte. Una semana será el plazo de que dispondrá para descubrir qué se esconde detrás de aquella esquela, siempre y cuando sea capaz de sortear los peligros a los que se irá enfrentando.

Blaise Pascal nos dice que “es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte”. Y esto es lo que le pasará a nuestro personaje. La muerte domina sus pensamientos y su vida se convertirá en una carrera contrareloj para poder evitarla, una carrera en la que ha de desconfiar de todo y de todos.

Con unos personajes convincentes, una trama original, un ritmo trepidante y unos giros inesperados, propios de escritores de reconocido prestigio, acompañamos a Diego durante aquella semana que marcará su destino y seremos testigos excepcionales de sus peripecias.

Como siempre, la escritora nos deja con ese sabor de boca agridulce. Contentos por descubrir el desenlace de la novela, pero tristes por haberla acabado. Afortunadamente, Alejandra es muy activa y no dudo que pronto tendremos otro misterio por resolver.


lunes, 20 de abril de 2026

EXPEDIENTE ÁNGEL DE LA MUERTE

 Ramón Lorente Portero


Decía Anatole France que “si no cambiamos, no crecemos. Y si no crecemos, no estamos viviendo de verdad”. Eso debió de pensar Ramón Lorente Portero cuando nos presenta esta, su nueva novela. “Expediente Ángel de la muerte”, un thriller al uso.

Acostumbrados al toque sobrenatural con el que adereza sus novelas nos encontramos con una novela policíaca en la que dos inspectores de policía, Ismael y Edu, han de investigar una serie de crímenes que tienen aterrorizados a la población.

Como toda novela de misterio que se precie, Ramón nos hace sospechar de cada uno de los personajes que van apareciendo en el argumento. Y, como buen hilador de tramas que es nos enreda en una tupida red de intrigas y maquinaciones que nos vemos incapaces de descubrir. Ignoramos quién será el asesino hasta el momento en que el autor nos concede la oportunidad de descubrirlo. En aquel momento, toda la confabulación queda destapada y se hace evidente. No quedan cabos sueltos

Los personajes son próximos, reales, tienen unos rasgos físicos y sobre todo, psicológicos muy creíbles. Además, vemos cómo evolucionan a lo largo de la trama y se enfrentan a  las dificultades que se les presentan.

Creo que Ramón ha conseguido afianzarse dentro del thriller, es su medio natural. Con cada obra la trama se perfecciona, los personajes se dibujan con mayor profundidad y los tiempos de la acción los maneja con soltura.

Roberto Benigni decía que “Comenzar un camino nuevo da miedo. Pero a cada paso que damos, nos damos cuenta de que lo peligroso era quedarse quieto”. Felicidades, Ramón por el camino que has tomado.

martes, 31 de marzo de 2026

HA SIDO UN ERROR

 


Rocío Acuña

“El hombre que comete un error y no lo corrige comete otro error mayor”. Sirva esta frase de Confucio para adentrarnos en la nueva novela de Rocío Acuña.

Rocío tiene  un estilo personal muy marcado, lo cual  dice mucho de ella como autora. Cuando comienzas una novela suya, sabes que te estás adentrando en un terreno complejo, lleno de aristas que te herirán y te harán subir en un carrusel de emociones del cual no saldrás indemne.

Dicho lo anterior, sus personajes adquieren vida ante nuestros ojos. Resulta fácil empatizar con ellos pues sus historias, a menudo, parten de situaciones conocidas o vividas. A partir de un tema más o menos cotidiano, ella es capaz de retorcerlo de tal manera que sientes el ahogo y la congoja que te produce la situación narrada, implicándote en las consecuencias de los actos de los personajes de forma emotiva, casi visceral.

El sacrificio de una madre para declararse culpable de un atropello accidental causado por su hijo será el punto de comienzo de la historia. Ella está dispuesta a pagar el precio más alto para proteger a su hijo. Poco a poco, ya en la cárcel, irá descubriendo aspectos del siniestro que la sorprenderán y le harán ver las cosas como realmente son.

Su abogado, consciente de su inocencia, intentará salvarla y sacarla de allí, pero los acontecimientos se complicarán y se precipitarán dejando escaso margen de acción a los personajes que se verán arrastrados, de manera impetuosa por las circunstancias.

En esta novela viviremos el amor de una madre, la abnegación de un abogado o la bondad de algunos protagonistas, pero también asistiremos a la maldad intrínseca de algunos personajes incapaces de sentir empatía o amor por los demás.

Esta novela no ha sido un error, ha sido una lección en la que Rocío nos muestra el lado más oscuro de las personas. Nos hace ver que todos nosotros tenemos un punto de oscuridad que tan solo está esperando su momento para mostrarse ante los demás.

Confiemos en que la espera no se haga muy larga hasta devorar la próxima novela de Rocío Acuña.