Leer una
novela de Alejandra de San Cristóbal es un goce asegurado. Alejandra nos
presenta unas novelas con intriga y misterio que atrapan al lector desde la
primera página. “La clave de Agatha”, “La sombra de la Gioconda” o “La profecía
de las seis puertas”, por poner algunos ejemplos, dan buena muestra de ello.
La trama de “Los
crímenes de la esquela”, su última novela, es bien original. Diego, el
protagonista ve una esquela en el periódico con su nombre, su imagen y la fecha
de su muerte. Una semana será el plazo de que dispondrá para descubrir qué se
esconde detrás de aquella esquela, siempre y cuando sea capaz de sortear los
peligros a los que se irá enfrentando.
Blaise Pascal
nos dice que “es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar
el pensamiento de la muerte”. Y esto es lo que le pasará a nuestro personaje.
La muerte domina sus pensamientos y su vida se convertirá en una carrera
contrareloj para poder evitarla, una carrera en la que ha de desconfiar de todo
y de todos.
Con unos
personajes convincentes, una trama original, un ritmo trepidante y unos giros
inesperados, propios de escritores de reconocido prestigio, acompañamos a Diego
durante aquella semana que marcará su destino y seremos testigos excepcionales
de sus peripecias.
Como siempre,
la escritora nos deja con ese sabor de boca agridulce. Contentos por descubrir
el desenlace de la novela, pero tristes por haberla acabado. Afortunadamente,
Alejandra es muy activa y no dudo que pronto tendremos otro misterio por
resolver.

No hay comentarios:
Publicar un comentario