martes, 6 de octubre de 2026

EL BAILE DE LAS CRIADAS

 

Hay una frase popular que dice que “el verdadero espía no es aquel que llama la atención, sino aquel que pasa desapercibido”. Esta cita podría ser aplicable a la nueva novela de Marta Platel, la flamante ganadora del premio de novela Fernando Lara 2026.

                Marta nos presenta en su obra una Barcelona de posguerra, una ciudad donde las fuerzas franquistas imponen su orden y sus normas tras una cruel guerra, perjudicando a buena parte de la población. El silencio y la resignación formarán parte del ambiente que dominará la ciudad, una ciudad engalanada para rendir homenaje a los nazis que dominan en Europa.

                Sin embargo, no todo el mundo está dispuesto a mantener esta conformidad. La necesidad de ayudar a otras personas cuya vida peligra hará que una serie de personajes, en principio de mundos muy diferentes, colaboren por una causa que ellos consideran justa.

                Con unos personajes creíbles, las criadas de unas familias de la clase alta barcelonesa y de familias nazis, Marta Platel traza una trama de intriga donde un paso en falso puede representar la prisión o la muerte. Ellas son invisibles a ojos de la sociedad del momento pero, sin embargo, son conocedoras de aspectos y secretos de aquellos a quienes sirven.

                Los personajes son cercanos y empáticos. Con ellos, el lector vivirá las aventuras e intrigas planteadas por la autora y sentirá las desgracias de las protagonistas como algo propio pues, al final, “el baile de las criadas” nos transporta a una época no muy lejana en la que la supervivencia era algo por lo que se luchaba cada día, en que el hambre dominaba a buena parte de la sociedad y el miedo y los secretos formaban parte del modus vivendi de la ciudad.

                Libros como este ayudan a recordar la miseria traída por una dictadura tras una cruel guerra. La posguerra fue una época oscura y mísera. A pesar de ello, algunos parecen empeñados, hoy en día, en hacernos volver a ella. Bienvenidos sean los libros como los de Marta Platel.