domingo, 9 de enero de 2022

UN FUEGO AZUL

 


UN FUEGO AZUL

PEDRO FEIJOO

Hay libros que reclaman su espacio en un  mundo tan competitivo y tan amplio a la vez. Hace tiempo, guiado por las críticas positivas de muchos lectores, decidí adquirir “Un fuego azul””, de Pedro Feijoo y lo coloqué en mi mesita junto a otros libros pendientes. Me hallaba leyendo una novela de intriga nórdica que se me estaba haciendo interminable. Involuntariamente, mis ojos se dirigían hacia el libro de Pedro Feijoo que parecía estar enviando destellos azulados (magnífica la portada). Decidí dejar sin terminar la novela que tenía entre manos de la que ya tenía leídas trescientas páginas y decidí aventurarme con las páginas de ese libro del que tanta gente hablaba en las redes.

Decir que enseguida me sentí atraído por la historia no es descubrir nada nuevo a los que ya lo han leído. Su lenguaje ágil, los capítulos cortos, la historia sobrecogedora, me hizo devorar la novela. Parecía que tuviera un imán, pues me veía incapaz de soltarla. Tan solo decir que dos días me llevó el terminarla, algo que me ha pasado en contadas ocasiones.

La historia comienza con una investigación sobre unos asesinatos pero, cuando todo parece indicar que nos hallamos ante una tradicional noir sobre asesinos en serie y la consabida investigación criminal, los giros que realiza el autor nos hace replantear la historia, implicarnos en ella de la misma manera que el jefe de la investigación, Mateo Romano. Con él viviremos en primera persona la historia que hay detrás de aquellos horrendos crímenes. Entonces viviremos inmersos en otra historia mucho más perturbadora si cabe.

La construcción de la novela y los giros que realiza Pedro Feijoo en la misma me recuerdan a dos escritores franceses: Pierre Lamaitre y Franck Thilliez. En ambos escritores se perciben esos cambios de escenario que cuestionan lo que has leído anteriormente para encontrarte ante un nuevo escenario a mitad de la novela, Otro aspecto a tener en cuenta es el carácter atormentado de algunos personajes, de manera que no tienes más remedio que seguir sus pasos para ver hasta dónde te conduce su inevitable enajenación.

Hay libros promocionados desde las grandes editoriales o premios literarios discutibles que ocupan los escaparates de grandes librerías. Sin embargo, “Un fuego azul” se promociona a sí mismo y se abre camino a patadas desplazando a otros a la irrelevancia de donde no debieron salir y ocupando el lugar que le corresponde. Sinceramente, creo que Pedro Feijoo ha entrado en el club de los grandes. Tan solo nos queda esperar su próxima novela. El listón está muy alto.