miércoles, 31 de enero de 2024

LA ÚLTIMA NOCHE EN TREMORE BEACH

 


Mikel Santiago

Hay libros que esperan agazapados a que llegue su momento y, cuando te decides a leerlo, te deslumbran. Es el caso de “La última noche en Tremore Beach”, el primer libro de Mikel Santiago y el primero que leo de este autor.

Decir que Mikel Santiago es un gran escritor, con una prosa que te atrapa y con un dominio de la trama que te transporta y te arrastra, no quedándote otro remedio que  dejarte llevar y no levantar la vista de sus páginas hasta llegar al final, no es descubrir nada nuevo.

La novela narra la historia de un compositor, Peter Harper, que tiene una crisis creativa desde la separación de su mujer y se instala en una casa, en la costa de Irlanda. Curiosamente, tiene un alto grado de intuición. Esta “intuición” se ve acentuada tras un grave incidente en una noche de tormenta. A partir de entonces se le presentan en la mente las imágenes de unos delincuentes que entran violentamente en su vida y ponen en peligro tanto su vida como la de sus hijos. En todas sus visiones, la valla de la vivienda aparece destrozada.

Todo parece ser una pesadilla hasta el día en que, accidentalmente, destroza la valla de la vivienda con el coche. La imagen coincide con la de su “pesadilla”.

¿Sucederán los hechos que ha visto en su mente?, ¿podrá ayudar a los suyos de alguna manera?, ¿el destino ya está escrito? Estas son preguntas que asaltan al protagonista.

Solamente decir que el resto del libro se convierte en una adicción. Deseas saber qué sucederá y de qué manera se resolverán las cosas. La trama se complica y, lo que al principio parecía un sueño, se va transformando en la más cruda realidad.

Evidentemente, después de leer esta novela, tan solo me queda apuntarme el resto de obras del autor. ¡Y seguir leyendo!

viernes, 26 de enero de 2024

TRAS LA SOMBRA DEL BOIGES



 

Los clubs de lectura tiene la virtud de hacerte descubrir nuevos autores y géneros que, motu proprio, probablemente no hubieras leído o hubieran pasado desapercibidos ante la gran oferta de lecturas y la presión de grandes editoriales para que leas a sus autores mediáticos o populares.

En su primera novela, “Tras la sombra del Boiges”, Ramón Lorente Portero nos lleva a descubrir los misterios que se ocultan tras las muchas leyendas que circulan por nuestro país, dando vida a una de ellas. La habilidad de Ramón en mezclar la leyenda con la historia que recrea nos transporta a un valle, el Boiges, donde cuenta la tradición que tendrá lugar el regreso de un monstruo.

La narración nos lleva a la época actual en la que un grupo de jóvenes, de manera accidental, se encuentran en dicha zona, aislados en un monasterio-hospedería. A partir de aquel momento, la intriga estará servida.

Hechos misteriosos comienzan a suceder, muertes que son de todo menos accidentales. Como a pequeños sorbos, el autor nos va introduciendo en la trama, generando una inquietud mayor en nuestra mente por lo que puede suceder.

Con gran habilidad nos va llevando por senderos misteriosos en los que los personajes tendrán que permanecer unidos si quieren sobrevivir. Evitando caer en el gore, el autor utiliza recursos propios del cine de terror creando unas imágenes terroríficas ante nuestra mente.

Misterios, intriga, asesinatos y, sobre todo, un ambiente opresivo que se irá adueñando de los personajes y del lector, que devorará el libro con la inquietud y la necesidad de conocer el final, un final sorprendente y totalmente inesperado como buen escritor de género.

Una historia recomendable y con mucha intriga. Presumo que esto tan solo es el principio de una larga carrera en el mundo de las letras. Estaremos al tanto para observar qué otras historias nos deparará su intrigante y siniestra pluma.

martes, 2 de enero de 2024

LOS CRÍMENES DE ADVIENTO

 

Hay autores que tienen la habilidad de crear un personaje e insuflarles vida de tal manera que pasa de ser un personaje de ficción a otro real que nos acompañará y que pasará a formar parte de aquella galería de protagonistas inolvidables que adoptamos como parte de nuestro entorno y vivencias. Y eso es lo que ha hecho Manuel Delprieto con Julia Verbeke, investigadora, teniente de la guardia civil encargada de resolver crímenes tan misteriosos como difíciles de solucionar.

“Los crímenes de adviento” narra una trama de lo más intrigante. En vísperas de Navidad, aparece un cirujano en mitad de una plaza de Madrid. Porta un cadáver con instrucciones. Como si de un calendario de adviento se tratara, han de ir descubriendo las casillas ocultas en diferentes lugares de Madrid. El único inconveniente es que, tras ellas, descubrirán terribles pistas y crueles asesinatos. El asesino los reta a que descubran la lógica de los mismos si quieren evitar una masacre que parece inevitable.

Tras leer los “crímenes del mar de Madrid”, tengo que reconocer que la intriga y la protagonista me sedujeron de tal manera que quise continuar con el segundo caso dedicado a Verbeke. Tanto el personaje principal como los que le rodean son creíbles y cercanos. Empatizamos con ellos con facilidad.

Julia es una persona con carácter, capaz de enfrentarse a sus superiores o seguir un camino poco ortodoxo para resolver un caso. Es un tanto indisciplinada, subversiva, indomable, contestataria, independiente, autárquica, tozuda y obcecada si cree que puede resolver el caso a su manera. Es capaz de anteponer la seguridad de los demás y el bien general antes que su propia vida. Ello la conducirá a enfrentarse al mal cara a cara y, a menudo, sufrir sus consecuencias, nada agradables.

Como en una carrera contrarreloj, han de descubrir el juego que se trae entre manos el cirujano para evitar un mal mayor y para que los muertos no se acumulen de manera imparable. Manuel Delprieto juega con el lector llevándolo por vericuetos complejos en los que no queda otra que permanecer atentos a las locuras presentadas que no parecen tener ni pies ni cabeza. Finalmente, todo adquiere su sentido, como si de un puzle se tratara.

Tan solo queda felicitar al autor que no tiene nada que envidiar a otros extranjeros más conocidos por el gran público. Por cierto, algo que sin duda haré en mi próximo viaje a Madrid será visitar la chocolatería San Ginés, lugar donde nuestra heroína degusta los famosos churros con chocolate con una delectación capaz de contagiar al lector.